Afectado por coronavirus, enfermedad contra la que luchó varios días, en la noche del martes falleció el padre Julio César Albornoz. Nacido en julio de 1936 (iba a cumplir 85 años), durante más de seis décadas fue un servidor abnegado para todos los fieles de la comunidad diocesana, que lamentan su pérdida física al mismo tiempo que saludan su encuentro definitivo con el Padre Celestial.
Hijo de Agapito Albornoz y de Josefa Lizondo, fue bautizado el 30 de julio de 1936 en la parroquia La Victoria y fue confirmado en marzo de 1947 por monseñor Agustín Barrere.
Su vocación de servicio lo impulsó a estudiar en el Seminario Mayor de Tucumán, y recibió la ordenación sacerdotal el 10 de julio de 1960, pocos días después de cumplir 24 años, de manos de monseñor Juan Carlos Aramburu, quien en ese momento era el Arzobispo de Tucumán.
Ejerció su ministerios sacerdotal en distintos destinos pastorales, siempre según las necesidades y objetivos de la Iglesia que peregrina por la provincia. Así se desempeñó como administrador parroquial y como párroco de la Parroquia Cristo Divino Obrero, de Tafí Viejo durante 48 años (su último oficio pastoral fue como párroco emérito de ese templo); como vicario sustituto de la Vicaría Nuestra Señora del Valle de Tafí Viejo (en 1979); como capellán del colegio Nuestra Señora de la Consolación; como asesor de la Juventud Obrera Católica; como colaborador de la comisión directiva de la Escuela de Ministerios Arquidiocesana; y como decano del Decanato VI. Además formó parte del Consejo Presbiteral de la Arquidiócesis; fue profesor del Seminario Menor de la Arquidiócesis de Tucumán y asesor y gran promotor de la Renovación Carismática Católica en la provincia.
A partir de hoy a las 20, fue fieles podrán concurrir a rezar en la Parroquia Cristo Divino Obrero de Tafí Viejo por su eterno descanso. Mañana, a las 10, los sacerdotes concelebrarán allí la Santa Misa de exequias, con los debidos cuidados sanitarios; y durante nueve días sus cenizas permanecerán en el templo para la despedida, hasta su sepultura definitiva en ese lugar.